Antes de los números: si no sabes qué es la aerotermia o cómo funciona, empieza por esta guía. Aquí vamos directos al precio.
Qué pagas exactamente
Un presupuesto de aerotermia no es solo "la máquina". Suele incluir varias partidas, y de cuáles necesites depende el precio final:
- La bomba de calor (unidad exterior + interior, o monobloque), según potencia y marca.
- El depósito de agua caliente sanitaria (ACS), normalmente entre 150 y 300 litros para una vivienda familiar.
- Instalación y mano de obra: conexión hidráulica, eléctrica, soportes y puesta en marcha.
- Adaptación del sistema de distribución: si necesitas instalar o ampliar suelo radiante, o cambiar radiadores antiguos por unos de baja temperatura, aquí es donde el presupuesto puede crecer más.
- Gestión de ayudas (opcional): algunos instaladores incluyen la tramitación de subvenciones en el precio.
Precio orientativo por tipo de vivienda
Estos rangos son orientativos y sirven para hacerte una idea antes de pedir presupuesto real. Varían según comunidad, instalador y estado previo de la vivienda.
| Tipo de vivienda | Rango orientativo | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Piso, sin tocar la distribución | 6.000 € – 11.000 € | Equipo de potencia media, depósito ACS, conexión a radiadores o fancoils existentes |
| Vivienda unifamiliar media (100–150 m²) | 9.000 € – 16.000 € | Equipo de mayor potencia, depósito grande, ajustes en la distribución |
| Unifamiliar + suelo radiante nuevo | 15.000 € – 25.000 €+ | Equipo, depósito, obra de suelo radiante (la partida más cara) |
| Sustitución de caldera de gasóleo antigua | 8.000 € – 14.000 € | Equipo, depósito, adaptación de la sala de calderas |
Si solo sustituyes una caldera por una bomba de calor manteniendo radiadores ya existentes en buen estado, suele caer en la parte baja de estos rangos. Si además metes suelo radiante nuevo (la opción de mejor rendimiento), el presupuesto sube, pero también lo hace el ahorro futuro.
Qué encarece o abarata el presupuesto
Lo que más encarece
- Instalar suelo radiante donde no existía.
- Sustituir todos los radiadores por unos de baja temperatura.
- Una vivienda muy grande o con varias zonas climáticas independientes.
- Depósitos de ACS de gran capacidad (familias numerosas).
- Dificultad de acceso para colocar la unidad exterior.
Lo que ayuda a abaratar
- Mantener la distribución de calor actual si ya es de baja temperatura.
- Aprovechar el hueco de una caldera antigua para la conexión.
- Pedir varios presupuestos: la diferencia entre instaladores puede ser notable para el mismo equipo.
- Las ayudas (ver más abajo), que no bajan el precio del presupuesto pero sí el coste neto final.
Cuándo se amortiza
El plazo de amortización depende de qué sistema sustituyes. Como referencia orientativa:
| Sistema que sustituyes | Ahorro anual aproximado | Amortización orientativa |
|---|---|---|
| Gasóleo | Alto | 5–9 años |
| Electricidad directa (radiadores eléctricos) | Alto | 5–10 años |
| Gas natural | Bajo–medio | 10–15 años o más |
| Gas natural + placas solares combinadas | Medio–alto | Mejora bastante frente a aerotermia sola |
Estas cifras son aproximadas: el ahorro real depende del aislamiento de tu vivienda, del precio de la electricidad en tu contrato y de cuánto calefactes. Con las ayudas activas en 2026 (ver siguiente apartado), estos plazos se acortan de forma notable. Si vienes de gasóleo, es el escenario con mejor retorno: lo explicamos en aerotermia vs gasóleo.
¿Quieres saber el coste real para tu casa?
Un instalador puede darte un presupuesto cerrado con el ahorro estimado según tu vivienda concreta.
Mira antes qué ayudas te tocan →Cómo reducir el coste con ayudas
En 2026 puedes combinar varias ayudas para bajar el coste neto de forma importante:
- Deducción del IRPF por mejora de eficiencia energética: entre el 20% y el 60% según el ahorro logrado. Ver guía paso a paso →
- Subvenciones autonómicas, con plazos y cuantías propias de cada comunidad.
- Bonificaciones municipales en IBI o ICIO, según tu ayuntamiento.
- Certificados de Ahorro Energético (CAE), gestionados a menudo por el propio instalador o una comercializadora.
Lo tienes todo explicado paso a paso, con tabla de tramos del IRPF, en la guía de ayudas 2026. Y si todavía dudas entre mantener el gas o cambiar, lee la comparativa aerotermia vs caldera de gas.
Cómo comparar presupuestos sin que te engañen
Antes de firmar, comprueba que cada presupuesto incluya, como mínimo:
- Marca y modelo exacto del equipo, no solo "bomba de calor aerotérmica".
- Potencia (kW) y si está calculada según un estudio de tu vivienda, no a ojo.
- Capacidad del depósito de ACS en litros.
- Qué incluye y qué no sobre la distribución de calor (radiadores, suelo radiante).
- Garantía del equipo y de la instalación, y mantenimiento posterior.
- Si incluyen o no la gestión de ayudas y subvenciones.
Pide siempre 2-3 presupuestos detallados. Una diferencia grande en precio sin explicación suele significar que algo de la lista anterior falta en el más barato.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta de media instalar aerotermia en una vivienda normal?
En una vivienda unifamiliar de tamaño medio, el rango orientativo va desde unos 8.000 € en instalaciones sencillas hasta 18.000 € o más si se incluye suelo radiante nuevo, depósito grande y obra civil. En un piso, suele caer en un rango más bajo si no hay que tocar la distribución de calor.
¿El precio incluye las ayudas o hay que restarlas aparte?
Los presupuestos muestran normalmente el coste antes de ayudas. La deducción del IRPF y las subvenciones autonómicas se solicitan después y reducen el coste neto una vez aprobadas, no se descuentan de entrada en la factura del instalador (salvo que el propio instalador gestione algún descuento directo).
¿Por qué varía tanto el precio entre presupuestos?
Por la potencia del equipo, la marca, si hay que instalar o ampliar suelo radiante o radiadores, el tamaño del depósito, la dificultad de la obra y la mano de obra de la zona. Por eso conviene comparar presupuestos detallados, no solo el número final.
Los precios de esta guía son rangos orientativos basados en el mercado general y pueden variar según vivienda, zona e instalador. No sustituyen un presupuesto real ni asesoramiento técnico profesional.