La temperatura recomendada

Como referencia general para invierno, entre 19 y 21 grados en las zonas donde pasas el día (salón, cocina) suele ser un buen equilibrio entre confort y consumo. No hace falta llegar a 23-24 grados para sentirse a gusto: la diferencia de sensación entre 20 y 23 grados es menor de lo que parece, pero el consumo extra sí es notable.

En verano, para el aire acondicionado, la recomendación equivalente suele ser no bajar de 24-26 grados: cada grado menos también dispara el consumo de forma similar.
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Por estancia y momento del día

Estancia / momentoTemperatura orientativa
Salón, durante el día19-21 °C
Dormitorios, durante el día17-19 °C
Dormitorios, por la noche (durmiendo)16-17 °C
Baño, mientras se usa21-23 °C (uso puntual)
Vivienda vacía unas horas15-17 °C (no apagar del todo)

Cuánto ahorras por cada grado

Como cifra orientativa de referencia, cada grado menos de temperatura de consigna puede suponer entre un 5% y un 7% menos de consumo en calefacción. No es una regla exacta (depende mucho del aislamiento de tu vivienda y del sistema que uses), pero da una idea de por qué merece la pena no calentar de más "por si acaso".

Si ya has optimizado la temperatura y sigue siendo caro calentar tu casa

El siguiente paso lógico es revisar el sistema de calefacción en sí.

Descubrir la aerotermia →
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¿Apagar o bajar cuando no estás?

Para ausencias cortas (ir al trabajo, hacer la compra), suele ser más eficiente bajar unos grados en lugar de apagar del todo. Volver a calentar una vivienda completamente fría desde cero puede exigir un esfuerzo (y consumo) mayor de golpe que mantenerla a una temperatura moderada de fondo. Para ausencias largas (varios días, vacaciones), sí tiene sentido bajarla a un mínimo de protección (12-15 °C) para evitar humedad y proteger las tuberías, sin pretender mantener confort.

Trucos para no echar en falta el grado de más

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la temperatura recomendada en invierno?

Entre 19 y 21 grados en las zonas habitadas durante el día suele ser un buen equilibrio entre confort y consumo. Por la noche, bajarla a 16-17 grados en los dormitorios ayuda a ahorrar sin perder comodidad.

¿Cuánto se ahorra por cada grado menos?

Como referencia orientativa, cada grado menos de temperatura de consigna puede suponer entre un 5% y un 7% menos de consumo en calefacción, aunque varía según el aislamiento de la vivienda.

¿Es mejor apagar la calefacción cuando no estoy en casa?

Depende del tiempo que estés fuera. Para ausencias cortas, suele ser más eficiente bajar la temperatura unos grados en vez de apagarla del todo, ya que recalentar desde frío puede consumir más de golpe.

Recomendaciones de carácter general. La temperatura de confort varía según cada persona; ajusta dentro de un rango razonable a tu propia sensación.